Una vez instalado el salón, nuestro equipo se retira: no se cruzarán con nadie. Una nota manuscrita les espera sobre los cojines y les guía, paso a paso, durante toda la velada. El marco soñado para una pedida de mano, un cumpleaños… o simplemente ustedes dos.
Añadan el pícnic como opción al reservar su estancia. Nosotros nos ocupamos de todo lo demás.
El día señalado, les entregamos su itinerario: una dirección, algunas pistas… el destino sigue siendo secreto.
En los últimos cien metros, el salón les espera a la luz de los farolillos. Dos horas solo para ustedes.
El pícnic se reserva como opción de su estancia en La Noccemada: seleccionen sus fechas abajo y añadan la experiencia al componer su estancia.